Verónica y Alberto, no se conquista el amor en una hora

Si las murallas de Zamora hablaran nos contaría historias de amor, de primeras miradas y besos mágicos.

Una chica de sudadera blanca y rayas rojas, una mirada que hechiza… pero ése no era su momento, era demasiado para un chico de 22 años, y con un SMS la dejó…

El destino quiso juntarlos de nuevo 4 años después, un juego electrónico, una partida de bolos, tenis, risas, una tarde amena volvió a encender la chispa y el amor volvió a flotar.

 

12 años después, por fin llegó el momento. Las murallas de ésta ciudad son fuertes y pacientes, por algo se dice que Zamora no se conquistó en una hora.