Eva y Oscar, una ventana abierta llena de sueños

En un pueblo perdido de Lugo, una ventana abierta, el aire entra y mueve las cortinas… Un sueño premonitorio, una noche de verano el destino caprichoso decidió que era hora de que Eva y Óscar se conocieran al fin. Todo estaba escrito, estaban destinados, las piezas del puzzle al fin encajaban.

Fue un placer poder plasmar imágenes que estaban escritas desde siempre.