Una boda con mucha marcha en Toro I Irene y Alfredo

Boda en Monte La Reina, Toro

Hay parejas que están destinadas a encontrarse, aunque para ello tengan que pasar varios años para conocerse y otros tantos para culminar su amor en boda. Fue un 7 de mayo y fue un placer ser testigo de su historia a través de nuestras fotografías.
Irene estudiaba en Madrid en un colegio mayor a pocos metros de la residencia de estudiantes donde habitaba Alfredo. A pesar de su cercanía y de tener amigos en común tuvieron que esperar a distanciarse físicamente para encontrarse emocionalmente. El destino les unió cuando ambos dejaron sus colegios mayores, y comenzaron a vivir tres años de amor, de primeras experiencias juntos, de buenos momentos, con las sensaciones de empezar una vida juntos.
Sin embargo, tras estos tres años, Irene se tuvo que desplazar a Toro, su ciudad de nacimiento para comenzar su andadura profesional, mientras Alfredo, de Ponferrada, hacía lo correspondiente en Madrid. Iniciaban una nueva etapa en su relación que no hizo más que afianzar sus sentimientos y, finalmente, Irene y Alfredo por fin pudieran reunirse en la localidad zamorana para forjar una vida en común.
Su boda no es una más. Irene escogió para su matrimonio un vestido de José Martín con aire helénico con un recogido bajo fluido adornado por un bonito velo. Entró en la colegiata con emoción y nervios, donde ya le esperaba Alfredo, vestido con un elegante traje azul firmado por Scalpers.
Las bodegas Monte La Reina de Zamora fue el escenario escogido para celebrar su amor, un lugar que se inundó de sonrisas, lágrimas, pero, sobre todo, de mucha marcha. Los ojos se humedecieron cuando los novios regalaron a sus madres unos ramos de flores al inicio del banquete. Desde entonces las emociones tornaron a alegría, juerga y desenfreno para culminar con congas, limbos improvisados con corbatas o manteo de los invitados al novio, a la novia y hasta a los padres. Una fiesta con mucho ritmo y rock and roll que duró horas. Y es que, como diría Loquillo, uno de los grupos favoritos de los novios. Cuando fuimos los mejores, los bares no cerraban.