Un abanico de emociones en una sola boda, Maria y David

Quizás el enlace de María y de David ha sido uno de los más emotivos y a la vez de los más difíciles que hemos vivido en Veroa. Emociones contrariadas, llanto y alegría, sonrisas y lagrimas para envolver una boda que no puede describirse de otro modo: inolvidable.

 

Fueron 17 horas de trabajo, una larga jornada para congelar esos momentos irrepetibles. Algo más que unas simples fotografías de boda, un reportaje que nos ha hecho valorar la importancia que tiene nuestro trabajo y nos ha hecho conscientes de los recuerdos que quedan plasmados a través de nuestro objetivo. Instantáneas que permanecen más allá de los tiempos. Imágenes que cobran un valor mayor dependiendo de las circunstancias que las rodean.

 

El 20 de febrero era una fecha importante para David y María, pasará a ser un día inolvidable para toda la familia porque tras duros momentos, situaciones complicadas, TODOS, (y escribimos todos con mayúsculas), pudieron estar allí para vivir la felicidad de esta pareja tan sensible, sencilla y elegante que nos llegó al corazón.

 

La boda de María y David creó la atmósfera ideal para que las emociones afloraran por todos los poros de la piel; con miradas llenas de sentimientos, miradas que hablan, que llegan allí donde no lo hacen las palabras, que asumen la realidad e inundan de sentimiento la ermita de Nuestra Señora del Canto de Toro (Zamora), testigo del amor de la pareja.

 

La pareja quiso que su enlace permaneciese en la memoria eternamente, y organizaron una boda donde los protagonistas no fueran solo ellos, sino también el padre de María, que a pesar de la tempestad pudo estar presente en un momento tan importante, la boda de su hija. Quizás esta difícil situación hizo que los invitados se volcaran para que la boda fuera aún más especial si cabe. Una fiesta interminable que vio como amanecía en las bodegas Monte la Reina y que estaba destinada a suplir aquellas ausencias que no pudieron aguantar toda la noche. ¿Cómo nos íbamos a perder esos momentos? Allí estuvimos hasta que todo acabó.

 

Esta pareja nos ha brindado la oportunidad de realizar unas fotografías de boda que van a quedar para siempre. Posiblemente este sea uno de nuestros mejores trabajos, por lo que no podemos más que dar las gracias a Isabel y Nacho, no solo por confiar en nosotros para su boda, sino también por apostar por ser testigo del enlace de su hermana María con David. Solamente nos queda desearles que no pierdan la sonrisa y recuerden siempre las palabras de la canción que abrió su baile de boda, ‘What a wonderful day’.

 

 

Novio:

Chaqué. Camisa: Pedro del Hierro.
Zapatos: Vitorio & Luccino.
Gemelos: unas bicicletas

 

Novia:

Vestido:Pronovias.

Zapatos: Hoss
Tocado: Ani Bürech.

Chaqueta: Uterqüe
Pendientes: Pepe Alba